viernes, 28 de septiembre de 2007

La Tontocracia, parte 1

Entro a un negocio para comprar un sweater. Algo aparentemente muy simple y teniendo en cuenta que soy hombre, casi un trámite. La empleada me saluda y se queda mirándome como si estuviera a punto de explicarle las instrucciones para poner en marcha un reactor nuclear. Estoy buscando un sweater de hilo, gris, le digo. Ella parece azorada. Su mirada de pez se pierde del todo por un momento. Es una mirada de pez, pero de un pez que tuviera el cerebro limado por el consumo excesivo de paco.
¿De hilo?, pregunta.
Sí, de hilo.
¿Gris?
Sí, gris.
Se da vuelta para buscar algo en un estante y enseguida despliega sobre el mostrador un chaleco. Es de hilo, y gris, pero es un chaleco. Evidentemente, la proposición de tres términos que le presenté, superó su capacidad intelectual. Al parecer, me excedí, o quizás la sobreestimé pensando que podría retener tres conceptos así como así.
No, no, yo busco un sweater, le digo, un poco asombrado al descubrir que mi paciencia tiene nuevos límites.
Ah.
Tras esa interjección, que antiguamente solía utilizarse para dar a entender que uno ha comprendido lo que le dijeron, la empleada comenzará un despliegue interminable, durante el cual tendré oportunidad de ver la mayor parte de la mercadería que se vende en ese local. Sweaters de lana, de llama, de conejo, celestes, verdes, negros, marrones, además de chalecos, camperas, saquitos. Casi de todo, menos un sweater de hilo, gris.
Desesperado, miro en todas direcciones, como buscando alguien que me salve. Me he quedado sin recursos. En eso, mi vista se posa sobre algo gris, que está a la vista de todos. Y si, parece un sweater. También parece ser de hilo. Me acerco, mientras la vendedora sigue sacando prendas de los estantes y desplegándolas sobre el mostrador.
¿Y este?, le digo, señalándole mi hallazgo.
Ah, sí, este es un sweater de hilo, gris, me dice, como si esas palabras nunca hubieran sido dichas.
Respiro aliviado porque conseguí lo que buscaba. Y más porque ya no tendré que enfrentarme a esa vendedora.

La Tontocracia, introducción

Ya están entre nosotros, por todas partes. Y cada vez son más. Dominan la calle, el comercio, los medios masivos de comunicación. Son molestos, dañinos; a veces, peligrosos. Se ponen adelante cuando uno está apurado, no comprenden cuando uno les habla, o actúan como si estuvieran solos en el mundo. La Argentina está en sus manos. Son el insoportable presente, y el aterrador futuro. Son los dueños y hacedores de esta época: los Tontos.

miércoles, 26 de septiembre de 2007

Diseño industrial, ¿se paga por eso?

Según cuenta la leyenda, la actual disposición de las letras en los teclados alfanuméricos ("QWERTY"), se debe a que las primeras máquinas de escribir se trababan si su usuario era demasiado veloz con los dedos, de manera que los diseñadores idearon esa distribución para hacer más lento el tipeo. Con el tiempo, las máquinas avanzaron, pero la ubicación de las teclas no se modificó, por lo que hoy es necesario hacer cursos para poder escribir a una velocidad decente, ya que los diseñadores deliberadamente les complicaron la tarea a los usuarios.
Lo mismo parece pasar con tantos otros productos que tenemos la desgracia de desear o necesitar a diario. Parecen estar diseñados para complicarnos la vida, en lugar de facilitárnosla. Por ejemplo, los paquetes de papas fritas, snacks, galletitas, que son imposibles de abrir con un simple tirón, de manera que es necesario aplicar una fuerza extraordinaria, con la consecuente puesta en órbita de las papas fritas, galletitas, o lo que fuera, que con suerte caerán en algún lugar donde podamos alcanzarlas. Otro verdadero bluff es el mecanismo para abrir paquetes de chicles, o algunos de galletitas, que consiste en esa simpática tirita colorada que, según dicen, al tirar de ella, como por arte de magia vencerá la heroica resistencia del paquete a ser abierto. Falsas promesas. La verdad es que, en el 90% de los casos, ante el primer tirón, por suave que sea, la tirita colorada se rompe o se desprende sin que al paquete se le mueva un pelo, y en el 10% restante, la tirita está incompleta, mal colocada, o no existe. Tampoco tenemos suerte con los blisters en que vienen sandwiches, fiambres, tapas de empanadas, etc. Por lo general, en una de las esquinas, tienen la promisoria leyenda "Abrir aquí", casi siempre en rojo, para acentuar el tono burlón que tiene todo envase. Sin embargo, me he pasado horas enteras buscando cómo levantar la señalada esquina, esperando que nadie me estuviera mirando, y antes de perder la paciencia y recurrir al apuñalamiento liso y llano del envase, muchas veces con la lamentable destrucción de su contenido, aunque no sin cierta satisfacción homicida.
Podría extenderme demasiado, escribir un libro quizás, hablando de los caños para agarrarse demasiado altos en colectivos, de los carteles que indican los nombres de las estaciones de subte, colocados estratégicamente a una altura tal que estando parado dentro del tren, es imposible verlos, a menos que uno se agache, o pertenezca a una tribu de pigmeos. De cucharitas de helado que se parten, del ketchup que no sale del envase, hasta que sale todo de golpe, de productos de limpieza que se disparan como millones de escupitajos en todas direcciones, de frascos de dulces o salsas cuyo contenido, en algunos sectores, es inaccesible... y de los cruentos: útiles de oficina que lastiman, corchos o tapones de botellas que se disparan como misiles, cabezas de fósforos que vuelan directo a la cara, y tantos otros con bordes filosos o punzantes.
Y aquí es donde me pregunto: ¿hay personas que están cobrando un sueldo para realizar estos diseños?, ¿estudian para eso?, ¿alguna vez utilizan el producto que ellos mismos diseñaron?, ¿no deberían estar en la cárcel?
Mientras pienso en las respuestas, aprovecho para saludar a los diseñadores industriales en su día (si es que lo tienen), y me voy a buscar una amoladora para abrir de una vez por todas este estúpido paquete de bizcochitos.

Mis Cervezas

Mi Irish Red:

Malta pálida 59%
cara aroma 9%
viena 9%
cara red 9%
cara shell 9%
avena arrollada 5%

Levadura Nottingham

6-7 gr lúpulo cascade

Mi Alt:

Pale 62% (1300 g)
Caram 10% (200 g)
Munich 19% (400 g)
Trigo 10% (200 g)

Lupulo Tettnanger (25 IBU) 5 g para amargor y 2 g para sabor

Levadura Nottingham

Mi Cerveza de Trigo:

1 Kgs. de malta pilsen
400 gs. de trigo candeal pelado
600 gs. de trigo malteado

Levadura De Trigo (No puede ser otra)

Lúpulo Hallertauer 4 gr

Mi guacamole

cebolla, 1
cilantro, 1 cucharadita
aji molido, 1 cucharadita
ajo, 1 diente
paltas grandes maduras, 2
ketchup, 1 cucharada
jugo de limón, 2 cucharadita
sal, pimienta
huevo duro, 1

Se procesa todo, obvio...

Marinadas para Salmón

1) Jugo de limón
Estragón, laurel, romero, tomillo, eneldo

2) Jugo de limón o naranja
Clavo, pimienta, salvia, cilantro, jengibre

Chutney de Cebollas

cebollas 1,5 KILO
naranjas 4 KILOS
jengibre fresco 50 GRAMOS
vinagre de vino 300 CM3
azúcar negra o rubia 450 GRAMOS
pasas de uva sin semillas 300 GRAMOS
sal y pimienta A GUSTO

Pelar las cebollas y cortarlas en daditos. Exprimir las naranjas y rallar el jengibre.
En una cacerola gruesa, hervir 30 minutos las cebollas con el vinagre, el jugo de naranjas, el azúcar y el jengibre. Luego incorporar las pasas y cocinar en hervor suave 1 hora aproximadamente. Salpimentar a gusto.

Cine: recomendados de la semana

Transformers: Esta es una deliciosa comedia, sobre un padre que incia a su hijo en el mundo del travestismo. Al principio, el joven se muestra reticente, pero con cándida maestria, su progenitor le abrirá las puertas a un mundo nuevo, fascinante y muy rentable. El director, Carla Kukumen, nos pinta fabulosamente la relación padre-hijo... o madre-hija... bueno, se entiende, ¿no?

El salto de Christian: Christian es un chico especial. En un accidente perdió ambas piernas, y está confinado a una silla de ruedas. Pero tiene un sueño: llegar a ser capitán del equipo especial de básquet de su país. Tras vencer todas las dificultades y enfrentar sus debilidades, Christian logrará su objetivo. Pero la historia da un inesperado giro cuando se descubre que detrás del logro de Christian habia en realidad una siniestra trama de sobornos, extorsiones y competidores misteriosamente accidentados. Al ser puesto en evidencia frente a todos, el tierno Christian saca una ametralladora y desata una masacre, empezando por sus propios compañeros de equipo. A partir de ahi, comienza una verdadera cacería, que se resolverá con facilidad cuando la policia decide disponer unos obstáculos en el camino de Christian, a fin de dificultar su huida. El nuevo cine serbio sorprende una vez más con esta película.

Juegos de amor esquivo: Ross es un muchacho solitario, que pasa sus dias estudiando y armando una reconstrucción virtual de la guerra de Crimea. Una noche, su celular lo sorprenderá con un mensaje de texto inesperado. Es un mensaje de amor, firmado tan sólo como "Jamie". Convencido de que no le llegó por error, Ross dedicará su vida a buscar a la autora del mensaje. Esa búsqueda lo llevará al corazón de la selva Amazónica, donde descubrirá que algunas de las tribus que allí habitan no son nada amistosas. Después de décadas de búsqueda (y varias horas de película), Ross descubrirá que el amor no estaba tan lejos como él creia. La misteriosa Jamie no era sino su vecina de al lado. Pero la revelación le llegará demasiado tarde a Ross, ya que Jamie se ha casado y ha tenido varios hijos con un tipo que conoció en el chat.

La pasión de Beethoven: Este es un polémico film sobre uno de los costados menos conocidos del genial músico. El director se manifiesta a favor de la controvertida teoria de que Beethoven era fanático de los palitos chinos, y pasaba largas jornadas jugando a ese juego. La película, en su afán por mostrar con el mayor realismo posible la afición del músico, se torna un poco aburrida y monótona. Esta monotonia, sin embargo, se rompe cuando Beethoven empieza a encontrar dificultades para hallar un compañero de juegos, y esto lo trastorna. Las actuaciones están bien, sólo se podrían criticar algunos anacronismos, como el hecho de que Beethoven, mientras piensa cuidadosamente las jugadas, silba conocidas melodias de cumbia villera.

Licencia para casarse: Jorge pide en su trabajo licencia, porque quiere casarse, pero se la niegan. Presionado por el padre y los hermanos de su novia, que está embarazada de 7 meses, Jorge decide organizar el casamiento en su horario de almuerzo. Sin embargo, una imprevista reunión complicará sus planes de derrocar a Hornus, el perverso dictador del universo, que con su poderoso ejército tiene sojuzgada a toda la galaxia. Persecuciones interestelares, grandes efectos especiales y un guión costumbrista caracterizan este filme.

Ahora son 13: Un hombre mantiene una deuda con un Banco, originada por el atraso en el pago de las cuotas de un crédito hipotecario. Durante meses, es objeto de acoso y persecución, con el único fin de que pague lo que debe. Así, recibe llamados telefónicos a la madrugada, donde sólo escucha una grabación que repite: "Usted debe 12 cuotas". Los llamados se repiten y el protagonista aparece cada vez más perturbado. "Usted debe 12 cuotas", "Usted debe 12 cuotas". Desesperado, comienza una batalla judicial para poner fin a la tortura. A partir de ahi, la trama se centra en la lucha de un abogado que se juega sus últimas fichas para evitar el naufragio de su carrera, y un exitoso y perverso fiscal, que sólo busca agregar uno más a su ya larga lista de casos ganados. Pero el bien prevalece y el protagonista gana el juicio, obteniendo una importante suma en concepto de indemnización. Sin embargo, la película sorprende con el final menos esperado. En mitad de la noche, una nueva llamada interrumpe el plácido descanso del hombre. Cuando levanta el tubo, sólo se escucha una grabación que repite: "ahora son 13"...